Han Kang, la autora surcoreana que ganó el Booker Internacional

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Han Kang, la autora surcoreana que ganó el Booker Internacional

La vegetariana le valió a Han Kang el Booker Internacional. Ocho años después, la Academia Sueca le entregó el Premio Nobel de Literatura. Lo que pocos saben es que el mundo la leyó primero en español, antes que en inglés.

En mayo de 2016, una novela coreana de 183 páginas le ganó a Elena Ferrante y a Orhan Pamuk.

El libro era La vegetariana; la autora, Han Kang, y el premio, el Booker Internacional, que distingue obras traducidas al inglés desde cualquier idioma. Por ello, sus cincuenta mil libras se reparten en partes iguales entre quien escribe y quien traduce: una mitad fue para Han Kang; la otra, para Deborah Smith, que llevó la novela del coreano al inglés. La regla parte de una idea que pocos premios reconocen: sin su traductor, un libro no existe para el lector de otro idioma.

Ese año, además, fue el primero en que el Booker Internacional se entregó a un solo libro y no a la trayectoria de un autor. El impacto se midió en la imprenta: la editorial coreana mandó imprimir 462 mil ejemplares más para surtir los pedidos.

¿Cómo se gana un Nobel de Literatura?

El 10 de octubre de 2024, la Academia Sueca le otorgó el Premio Nobel de Literatura. A diferencia del Booker, el Nobel no premia un título: reconoce a un escritor por el conjunto de su obra, así que no hay un "libro ganador". La Academia resumió las razones del premio en una sola frase:

«Por su intensa prosa poética que confronta traumas históricos y expone la fragilidad de la vida humana».
— Academia Sueca

Esos traumas tienen nombre. Actos humanos reconstruye la masacre de 1980 en Gwangju, la ciudad donde ella nació. La vegetariana registra la violencia que una familia ejerce sobre el cuerpo de una mujer. Con ese premio, Han Kang se convirtió en la primera mujer asiática en recibir el Nobel de Literatura.

La vegetariana, su libro más famoso

La novela cuenta la historia de Yeonghye, una mujer que un día deja de comer carne después de una serie de pesadillas. Suena a poco. No lo es: el libro se narra desde tres voces —su esposo, su cuñado y su hermana—, y lo que empieza como una decisión doméstica termina convertido en algo mucho más incómodo.

Es su libro más conocido y también el que deja fuera a más lectores: muchos lo abandonan en la segunda parte. En español lo publica hoy Random House, que lo reeditó en 2024 con la traducción de Sunme Yoon.

Portada: Random House

La clase de griego, la mejor manera de empezar

Una mujer de Seúl deja de hablar. No es la primera vez: le pasó a los dieciséis años y la voz volvió sola, sin explicación. Ahora perdió a su madre, perdió la custodia de su hijo de nueve años y otra vez se quedó sin palabras. Lo que hace entonces es el motor de toda la novela: se inscribe en un curso de griego antiguo.

No va a terapia ni con un médico. Se pone a aprender una lengua que ya nadie habla.

Esa decisión, que al principio parece un capricho, es la idea más exacta del libro. La mujer no busca comunicarse; busca un idioma que no le exija nada, que no la obligue a nombrar lo que perdió. El griego antiguo se lee, pero no se conversa.

Del otro lado del salón está el profesor. Volvió hace poco de Alemania, donde vivió media vida, y está perdiendo la vista por una degeneración hereditaria que no tiene marcha atrás. Uno se queda sin ojos; la otra, sin voz, y los dos se van acercando por el único canal que les queda abierto.

Son 176 páginas de capítulos cortos, mucho espacio en blanco y frases que caben en un renglón. Se lee en dos tardes y tiene todo lo que hace reconocible a Han Kang —la fragilidad, el cuerpo, la violencia que no se grita— en una dosis que no espanta. Random House la publicó en español en septiembre de 2023, también con traducción de Sunme Yoon.

Portada: Random House

Se leyó en español antes que en inglés

La vegetariana salió en coreano en 2007. La traducción al español la publicó Bajo la Luna, una editorial independiente argentina, en 2012. La versión en inglés de Deborah Smith llegó hasta 2015, tres años después.

La traductora fue Sunme Yoon, coreana formada en Argentina, la misma que después tradujo buena parte de su obra. Contó que no necesitó terminar el libro para decidirse: "Antes de terminar la primera parte dije: esto lo tengo que traducir." Sobre su oficio dijo algo que resume bien lo que hace: "Cuanto mejor es una traducción, más invisible tiene que ser el traductor."

Es un buen contraejemplo para quien da por hecho que todo lo importante pasa primero en inglés.

Tinta y sangre, su novela más reciente en español

En marzo de este año, Random House publicó Tinta y sangre, otra vez con traducción de Sunme Yoon. Es la novela más distinta de su catálogo: arranca con la muerte de una pintora y con su mejor amiga, que se niega a aceptar la versión oficial del suicidio. Tiene aires de novela negra, aunque el misterio real ocurre dentro de los personajes. El original coreano es de 2010; tardó dieciséis años en llegar a nuestro idioma.

Portada: Random House

Lo que une estos libros

La vegetariana, La clase de griego, Tinta y sangre— no es el idioma en que se escribieron ni el año en que llegaron a México. Es la misma pregunta hecha desde ángulos distintos: qué pasa con un cuerpo o con una voz cuando deciden dejar de participar en el mundo tal como se les exige. Yeonghye deja de comer carne. La mujer de La clase de griego deja de hablar. La pintora de Tinta y sangre muere antes de que arranque la novela y aun así ocupa cada página.

Han Kang lleva casi veinte años escribiendo esa misma pregunta sin repetirse nunca. Eso es lo que la vuelve una autora para leer completa, no solo para citar cuando gana un premio.

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