El público que vacía un festival tras el concierto de Joji

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El público que vacía un festival tras el concierto de Joji

La primera presentación en México del compositor japonés convierte los Jardines de México en un punto de peregrinaje para miles de seguidores. Frente a un cartel dominado por la pista electrónica, una comunidad propia intercambia postales, viste prendas de archivo y se retira apenas concluye la presentación.

Una contraseña sobre la tela

Lexi inició su traslado desde Tampico a las seis de la mañana. Tras abordar un autobús oficial en el Parque de España en la Ciudad de México, cruzó el acceso a Jardines de México, en el estado de Morelos, pasadas las siete de la noche. Doce horas de trayecto respondían a un solo nombre: George Kusunoki Miller, el compositor y productor japonés conocido como Joji, quien ofreció su primer concierto en el país.

Rodrigo Nava

A las afueras del recinto de cincuenta y una hectáreas, las prendas funcionaron como distintivo de una colectividad instantánea. Parejas vestidas con camisetas blancas que replican el logotipo carmesí de su etapa reciente, seguidores con la portada de Slow Dancing in the Dark y emblemas caseros con la leyenda I Love Joji se reunieron en los accesos.

A diferencia de la audiencia habitual del circuito de baile, los asistentes articularon una dinámica propia del pop alternativo y las comunidades digitales: los freebies. En las filas no circuló comercio informal, sino un intercambio desinteresado de pulseras tejidas con chaquira, postales y calcomanías artesanales. Una asistente resguardó en una bolsa de pana el rostro recortado del músico sobre el cuerpo de un plátano, imagen que remite a sus inicios en internet; otra mujer distribuyó pegatinas de portadas discográficas desde la copa invertida de un sombrero negro.

Rodrigo Nava

El vestigio de una pantalla clausurada

Antonio recorrió los jardines con un traje completo de licra magenta. El atuendo encarnaba a Pink Guy, el personaje cómico con el que Miller acumuló más de mil cuatrocientos millones de reproducciones en YouTube bajo el canal The Filthy Frank Show antes de 2017. Junto a él, otro asistente, Bran, replicó el mismo atuendo entre los puestos de bebidas.

Rodrigo Nava

Miller clausuró definitivamente aquella etapa cómica hace casi una década debido a complicaciones de salud y optó por dedicarse formalmente a la composición de R&B contemporáneo y baladas acústicas. Aunque el autor sepultó ese alter ego, una facción de su audiencia insiste en mantener vivo el archivo visual con el que descubrió su trabajo.

Otros seguidores llegaron por la vía contraria. Brenda, diseñadora que conoció la obra de Miller a partir del sencillo Die for You durante el confinamiento sanitario de 2020, descubrió los videos cómicos tiempo después. Antonio, en contraste, sumaba apenas cuatro meses de escuchar su discografía y acudió personificado como un personaje que el autor retiró de circulación hace nueve años.

Ochenta y cinco minutos de catarsis

A las 22:30 horas, Joji tomó el entablado del escenario Nescafé. Con gorra militar, gafas oscuras y una banda en directo, arrancó su presentación con Pixelated Kisses y desplegó un recorrido cronológico de dieciocho composiciones. Sonaron piezas de su catálogo temprano como Demons y Will He, éxitos radiales globales como Glimpse of Us —que se posicionó en el octavo peldaño de la lista Billboard Hot 100 en 2022— y temas de su producción de 2026, Piss in the Wind, entre ellos Love You Less y Hotel California.

Rodrigo Nava

«Es nuestra primera vez aquí en México; este es un país muy grande», pronunció el intérprete en inglés durante una de sus escasas intervenciones habladas frente al micrófono. Concluyó la velada a las 23:55 horas con la interpretación de Slow Dancing in the Dark.

En un festival de perfil predominantemente electrónico, donde nombres como Bob Moses y Madeon marcaron el ritmo diurno, la atmósfera frente a la tarima principal se rigió por un silencio atento y coros contenidos. La melancolía confesional del solista impuso un paréntesis introspectivo dentro de una cita concebida para la pista ininterrumpida.

Éxodo antes de la medianoche

La verdadera dimensión del fenómeno se reveló al término del recital. Mientras el productor estadounidense ZHU asumía el turno estelar de cierre programado hasta las dos de la mañana, cientos de personas dieron media vuelta y enfilaron hacia los andenes de salida. Los senderos iluminados entre follaje se congestionaron en sentido opuesto al escenario.

Quienes viajaron desde Cuernavaca, el Estado de México o Tamaulipas pagaron un boleto de doce horas de programación con el propósito de atestiguar una sola presentación de ochenta y cinco minutos. En el césped quedaron amplios espacios libres frente al último acto electrónico. Para su comunidad de seguidores, el festival concluyó exactamente en el instante en que Joji dejó el micrófono.

Rodrigo Nava

Para escuchar

La discografía de Joji se encuentra disponible en las plataformas de reproducción digital Spotify y Apple Music. El álbum Piss in the Wind reúne las composiciones que el músico presenta en el resto de su gira internacional.

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